La revolución de los vehículos eléctricos (VE) está redefiniendo la forma en que nos movemos y usamos la energía. A medida que una creciente flota de vehículos a batería comienza a conectarse a los hogares y a la red eléctrica en general, están empezando a influir en cómo se genera, almacena e integra la electricidad renovable en todo el sistema energético.
En los frondosos suburbios de Melbourne, Australia, el evangelista de la transición energética, Gavin Mooney, está realizando importantes adiciones a su hogar. Al igual que otros 4,2 millones de hogares australianos, Mooney depende de una instalación solar en el tejado relativamente grande para alimentar su hogar; su sistema, con una potencia de 9,5 kW, cubre la mayoría de sus necesidades eléctricas diurnas. Para el transporte, conduce un Tesla Model X. Y en octubre de 2025, instaló una pieza de tecnología que podría cambiar fundamentalmente la forma en que genera y consume energía.
Para aprovechar al máximo su generación solar, Mooney ha acoplado su instalación fotovoltaica en el tejado con una batería de 32 kWh. Inicialmente consideró un sistema más pequeño de 16 kWh, pero finalmente optó por "ir a lo grande" para reducir aún más sus facturas de electricidad. Con los precios de la electricidad en Australia ligeramente por encima del promedio de la OCDE, en 0,39 AUD por kWh, los ahorros potenciales de generar y almacenar su propia energía son significativos.